A principios del siglo II a.C. la República de Roma acaba
de derrotar a su mayor pesadilla, el cartaginés Aníbal. Tras anexionar
las posesiones cartaginesas en la costa mediterránea de Hispania, las
organiza en las provincias Ulterior y Citerior y
ordena a sus pretores que completen la conquista de la península,
habitada por pueblos sin cohesión. Pero estos hispanos resultan ser un
enemigo temible...
HISPANIA es
un juego cooperativo y también competitivo, en el que entre 1 y 3
jugadores asumen el papel de todos los pretores y cónsules que Roma tuvo
que enviar a Hispania durante dos siglos. Su objetivo será someter a
todos los pueblos de la península antes del cambio de milenio para
incorporar así Hispania al imperio en ciernes, emulando a su primer
emperador César Augusto. ¡El destino de Hispania está ahora en tus manos!
Cómo se juega
El objetivo en las partidas de
Hispania es lograr el control de todas las zonas, instalando
guarniciones en las capitales hispanas.
Tendremos que hacerlo antes de que las
revueltas se extiendan demasiado y se acaben los discos de revueltas o
lleguemos al último turno, al terminar el milenio. En cualquiera de
estos dos casos, habremos perdido la partida.
Nuestro turno jugando a Hispania
En el turno, cada jugador recibe una cantidad de denarios, con los que podrá realizar las acciones del juego:
- - Atacar a un ejército hispano.
- - Asedio de una ciudad en revuelta.
- - Movimiento: Para desplazar tu general o una flota.
- - Poner o quitar guarniciones de una ciudad.
El turno de los hispanos
Una vez los jugadores hayan agotado
sus acciones, la amenaza hispana se propaga por el mapa, extendiéndose
la revuelta y moviendo los ejércitos hispanos para intentar hacerse con
nuevas ciudades.
Todos los ejércitos intentan mover.
Empieza el ejército carpetano, conectado a Capara y Abula, sin revuelta.
Lanza el dado para decidir a cuál se dirige. Después mueve el ejército
lusitano, que está conectado sólo a una ciudad, Conimbriga, así que se
dirige a ella. Como hay una guarnición, la asedia. Por último, el
ejército galaico está conectado a cuatro ciudades de su provincia. Como
todas tienen revuelta, se lanza un dado para decidir hacia cuál mueve.
El combate
Cuando nuestro general está adyacente a
un ejército o una ciudad con revuelta, podemos entablar combate (o
asediar, en el caso de la ciudad).
Para ello comparamos el valor de ataque romano, en el que influyen:
- - Los denarios empleados en el ataque.
- - El valor de las guarniciones conectadas al General.
- - El apoyo de otros Generales presentes en la batalla.
En el ejemplo anterior, el Cónsul azul
puede atacar al ejército galaico en Bracara, gastando, por ejemplo, 2
denarios, que sumaría a su tirada, además de las 2 guarniciones
conectadas a él (Noega y Asturica) y multiplicaría por 2 por el apoyo
del pretor amarillo. El ejército galaico sumaría al dado las 3 revueltas
conectadas e él.
Nuestro General puede ser derrotado en
la batalla, consumiendo recursos y aumentando el esfuerzo de
reclutamiento de nuevos ejércitos tras la derrota.
Hispania consta de los siguientes componentes:
- Caja: 23x16x4 cm
- Tablero de juego: Tamaño A4 (tamaño A3 - Objetivo)
- Libro de reglas
- 41 discos de madera
- 2 dados personalizados
- 8 figuras de madera: 2 generales romanos, 1 procónsul y 3 ejércitos hispanos.
- 5 calzadas romanas
- 1 reloj de arena (marcador de turno)
- 8 monedas romanas